El funcionario adujo que el sentimiento generalizado es que aún son frágiles las bases para el optimismo; y que el trayecto para recuperar los niveles de desarrollo alcanzados previo a la crisis financiera mundial es muy largo todavía y requiere un esfuerzo arduo.
En tal sentido, indicó que “en el mundo de la economía es malo andar a caballo de ilusiones; y que es mejor y recomendable engancharse a expectativas racionales y razonables”.
Temístocles Montás dijo que hay que partir del reconocimiento de que muchas incertidumbres, inseguridad y riesgos campean en estos tiempos en todos los países y en todas las regiones.
Tras ofrecer una amplia explicación de la crisis financiera mundial, que tuvo sus orígenes en los países industrializados y afectó severamente América Latina y el Caribe, destacó que en el contexto de la crisis hay indicios serios de que aumentaron los niveles de pobreza, que en la región ronda el 40%, pese a que los gobiernos de la región aplicaron un conjunto de medidas que incluyeron subsidios.
Posibilidades empresariales en Haití
Al deplorar la situación de Haití, agudizada a raíz del terremoto del 12 del pasado mes de enero, el funcionario dominicano destacó que ahora hay una generalizada vocación solidaria que significa una gran oportunidad para desarrollar esa nación, y que es preciso aprovechar.
En ese sentido, Montás consideró que el aporte empresarial es fundamental para el desarrollo sostenido de Haití, lo cual dijo, puede despertar el interés del empresariado dominicano.
“Hay posibilidades empresariales buenas en Haití que pueden convertirse en oportunidades buenas para obtener beneficios a la vez que contribuirán a desarrollar a Haití”, apuntó.
Dijo que esas posibilidades habrán de potenciarse con la creación de un clima de negocio mucho más propicio, como parte del plan de acción que habrá de implementarse, “en Haití hay espacio para que fructifique la visión y el espíritu ganar-ganar”.
Afirmó que si hay un país que le interesa el desarrollo de ese país es la Republica Dominicana, “no hay un país en el mundo que le convenga más el desarrollo de Haití que a la Republica Dominicana”.